<Ring ring> Celia supo que tenía que levantarse... Era el primer día de clase y no podía faltar... Abrió su armarió y cogió su vestido rosa chicle y sus botas marrones. Bajó a desayunar, pero solo se tomó un vaso de agua.
Cuando llegó al instituto la esperaban sus amigas.
-Hey Celia! ¿Qué tal el verano? - le pregunto Evelyn, su mejor amiga.
-Pues bien y tú?
-Un verdadero coñazo... nos hemos pateado TODOS los lugares infantiles de españa por mi hermano Fran de 5 años.
-Uh... que mal suena...
-Pues si
-¿Entramos? - le preguntó Celia.
-Okk
-Hey Celia! ¿Qué tal el verano? - le pregunto Evelyn, su mejor amiga.
-Pues bien y tú?
-Un verdadero coñazo... nos hemos pateado TODOS los lugares infantiles de españa por mi hermano Fran de 5 años.
-Uh... que mal suena...
-Pues si
-¿Entramos? - le preguntó Celia.
-Okk
Cuando entraron reconocieron caras y otras resultaban nuevas. Entraron en clase, pero algo iba mal... ¡las mesas estaban separadas! Entonces entró Ricardo, el tutor.
-Hola queridos alumnos. Aquí traigo....... ¡el bingo! Sí, como hoy es el primer día de clase y no tenemos nada que hacer, pues me he traido el bingo para que sorteemos los sitios de las mesas y las ordenemos.
Todos pensaron que era una mala idea, porque no iban a estar cerca de sus amigos...
-Venga Celia, tú que eres la más pequeña de la clase, sal aquí y vas diciendo los números que salgan.
Celia se dirigió a la mesa del tutor y empezó a dale vueltas al bingo.
-6,3,7,12,8,24,9...
-Hola queridos alumnos. Aquí traigo....... ¡el bingo! Sí, como hoy es el primer día de clase y no tenemos nada que hacer, pues me he traido el bingo para que sorteemos los sitios de las mesas y las ordenemos.
Todos pensaron que era una mala idea, porque no iban a estar cerca de sus amigos...
-Venga Celia, tú que eres la más pequeña de la clase, sal aquí y vas diciendo los números que salgan.
Celia se dirigió a la mesa del tutor y empezó a dale vueltas al bingo.
-6,3,7,12,8,24,9...
Cuando terminó el sorteo, los sitios quedaron claros. A Celia le había tocado al lado de Roque. Era un buen chico, le caía super bien y era muy majo. Se colocaron en sus sitios.
-Hola Celia. ¿Qué tal el verano? - preguntó Roque.
-Pues bien, y a tí Roque?
-Jaja, pues bien bien... no me puedo quejar...
Durante las 6 horas de clase, Celia no se aburrió nada. Roque era super gracioso y contaba anécdotas curiosas. Se hicieron muy amigos. Al final de clase...
-Celia, este viernes es mi cumpleaños. Lo celebraré en mi casa. No puedes faltar, ¿vale? - dijo Roque.
-Te lo prometo - le respondió Celia.
-Hola Celia. ¿Qué tal el verano? - preguntó Roque.
-Pues bien, y a tí Roque?
-Jaja, pues bien bien... no me puedo quejar...
Durante las 6 horas de clase, Celia no se aburrió nada. Roque era super gracioso y contaba anécdotas curiosas. Se hicieron muy amigos. Al final de clase...
-Celia, este viernes es mi cumpleaños. Lo celebraré en mi casa. No puedes faltar, ¿vale? - dijo Roque.
-Te lo prometo - le respondió Celia.
Cuando salieron del insti, Celia le contó a sus amigas lo sucedido con Roque, lo simpático que era y lo majo que era.
De repente, Evelyn dijo:
-Ya Celia...... Pero........
De repente, Evelyn dijo:
-Ya Celia...... Pero........
Y cuando menos piensas, viene la mala noticia.....
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